Otro título sorprendente y sumamente poético... querida Elena...! Unas palabras que recaen con fuerza en la imagen del árabe que no sonríe... ahora esta concentrado en posar para ti. Hay un tiempo para cada cosa... tiempo para sonreír y tiempo para pensar... Una lección de vida... Muy buena la dialéctica entre las dos expresiones artísticas... Un abrazo querida amiga! Adela